Uno de los equipos de voluntarios españoles que trabaja en la
provincia de Pisco para asistir a los afectados por el terremoto de la semana
pasada ha atendido el parto de una niña que pesó 4,1 kilos y a la que sus padres
llamarán España Olenca en recuerdo de las personas que les ayudaron.
El parto fue atendido por el equipo español desplegado en la
localidad de San Clemente, situada a unos 6 kilómetros de Pisco, y que está
integrado por nueve miembros de la ONG SAR-España, ocho de SUMMA-112 y seis de
Bomberos en Acción, todos ellos pertenecientes al operativo enviado por la AECI
tras el terremoto.
Uno de los miembros de este equipo, Roberto Rubio, presidente de
SAR-España, explicó en conversación telefónica con EFE que "el feliz
alumbramiento" tuvo lugar a las 19,30 hora local de ayer (dos y media de la
madrugada en España), en el hospital de campaña levantado hace tres días por
este grupo.
Relató que los sanitarios españoles atendieron ayer a la mujer
embarazada y, ante la inminencia del parto, le recomendaron permanecer en el
hospital de campaña, en el que finalmente alumbró sin complicaciones a una niña
"preciosa" que pesó 4,1 kilos. Los padres de la pequeña han asegurado que la
niña se llamará España Olenca, en honor a las personas que les están ayudando,
según destacó Rubio.
El presidente de SAR-España expresó su satisfacción "por este
extraordinario acontecimiento, que ocurre tras tantas escenas de dolor", y
aseguró que todo el equipo de voluntarios "se emocionó mucho", a pesar de que
sus miembros están "agotados de trabajar prácticamente 24 horas, entre consultas
y urgencias".
Los voluntarios españoles que trabajan en el hospital de San
Clemente han atendido a unas 800 personas en los últimos tres días, la mayoría
de ellas por infecciones en las vías altas, gripes y constipados debidos al
intenso frío que hace por la noche y a la humedad, según detalló Rubio.
Rubio afirmó que "mucha gente duerme en la calle, porque han
perdido sus casas, y ahora empiezan a encontrarse mal, y hay una desnutrición
impresionante". En este sentido, explicó que "es complicado que llegue la ayuda
humanitaria, porque hay mucha gente dispersa".
El voluntario español también subrayó que en la zona "hay bastante
inseguridad", sobre todo por la noche.