04-03-2008
Introducción
ilegal de personas
Desarticulan una red que armaba matrimonios
de conveniencia
Los futuros cónyuges eran
aleccionados para simular una relación
sentimental y pagaban entre 8.000 y 15.000
euros por matrimonio
Agentes
de la Policía Nacional han desarticulado
en Navarra una red internacional dedicada
a la introducción ilegal de personas
en España, mediante matrimonios de
conveniencia. Han sido arrestadas 38 personas,
de las 117 imputadas, como presuntos autores
de un delito de falsedad documental y favorecimiento
de la inmigración ilegal. El responsable
de la organización, de orígen
nigeriano, se ha beneficiado en más
de 600.000 euros gracias a esta actividad
ilícita. Desde la red instruían
a los futuros cónyuges para simular
una relación sentimental y les cobraban
por matrimonio entre 8.000 y 15.000 euros.
Fruto
de la investigación que comenzó
en noviembre pasado, se ha procedido a la
desarticulación de dicha red y la detención
de 38 personas. La red delictiva estaba dirigida
desde Pamplona por Agustine E.O., de 36 años,
nacido en Benin Cyti (Nigeria), por su compañera
sentimental, Beatriz V.L., de 25 años,
nacida en Burgos, y por Ángela Francisca
C.S., de 32 años, nacida en la República
Dominicana.
Modus
Operandi
Los
responsables de la organización, junto
con los “captadores”, que hacían
el papel de segundo escalón de la misma,
se dedicaban a contactar con ciudadanos españoles
o comunitarios -generalmente provenientes
de ámbitos marginales y de la delincuencia-
dispuestos a contraer matrimonio con extranjeros
irregulares. Negociaban el precio, que oscilaba
entre 8.000 y 15.000 euros por matrimonio,
de los que el captador se quedaba con una
comisión de 500 euros.
La
oferta iba dirigida tanto a ciudadanos nigerianos
que ya habían conseguido entrar en
la Unión Europea, como a quienes estaban
dispuestos a viajar ilegalmente a España
desde Nigeria, a los que se ofrecía
la posibilidad de residir legalmente gracias
a estos matrimonios concertados con ciudadanos
europeos.
Los
futuros cónyuges eran aleccionados
para simular una relación sentimental
ante los funcionarios de los organismos competentes
para celebrar los matrimonios, que tenían
lugar en Juzgados de Paz de la zona de Pamplona.
Utilizaban testigos pagados, previa entrega
a los contrayentes extranjeros de documentación
falsa, y una vez empadronados por la organización
en viviendas en las que nunca habían
convivido.
Pretendían
legalizar su situación
Finalmente,
cuando conseguían el Libro de Familia,
solicitaban en las Oficinas de Extranjería
la Tarjeta de Residencia por familiar comunitario,
y posteriormente la nacionalidad española.
Por
esta actividad ilícita, se estima que
la cúpula de la organización,
dirigida por el ciudadano nigeriano Agustine
E.O., se ha beneficiado del estado de necesidad
de sus compatriotas, lucrándose en
más de 600.000 euros.
El
propósito de los “matrimonios
de complacencia”, celebrados en fraude
de ley, era el de beneficiarse de las consecuencias
legales del matrimonio en el campo de la nacionalidad
y de la extranjería. Tenían
como objetivo lograr un permiso de residencia
al aplicarles el régimen comunitario,
más adelante adquirir de modo acelerado
la nacionalidad española –es
suficiente un año de residencia en
España tras el matrimonio- y finalmente
lograr la agrupación familiar de nacionales
de terceros estados.