13
de noviembre de 2007
Vendían
falsas ofertas de trabajo
Grupo liderado por abogado supuestamente estafó
a más de 500 extranjeros en Madrid
Agentes de la Policía Nacional han
detenido a los responsables de un grupo que
presentaba falsas ofertas de empleo de empresas
previamente constituidas para regularizar
la situación de trabajadores ilegales
extranjeros. Las víctimas de este entramado
son de diferentes nacionalidades: ecuatorianos,
colombianos, peruanos, senegaleses, rusos,
y su número sobrepasa las quinientas
personas, habiéndose detectado de manera
efectiva cuatrocientas doce solicitudes presentadas
en Madrid-
Las
investigaciones se iniciaron el pasado mes
de julio a raíz de varias denuncias
formuladas, en la UCRIF Central y en la Comisaría
madrileña del distrito de San Blas,
por extranjeros que habían sido estafados,
al menos por siete empresas, que tramitaban
ofertas de empleo ficticias. Las ofertas se
realizaban bajo la falsa promesa de obtener
un trabajo remunerado, así como la
obtención del permiso de residencia
y trabajo.
El
cabeza visible de estas sociedades era un
abogado madrileño (no colegiado en
la actualidad) F.P. M. B., que figuraba en
la mayoría de las compañías
como administrador único o solidario
junto a terceros. Las actividades delictivas
se remontan a 2003, año en el que creó
la primera de estas empresas fantasma con
la ayuda de distintos colaboradores.
Un
bufete de abogados, que simultaneaba distintas
actividades, conectaba con inmigrantes de
diferentes países a los que ofertaba
la posibilidad de obtener un empleo. Por la
realización de estos trámites
solicitaban cantidades de dinero, que oscilaban
entre los trescientos y los tres mil euros,
y que incluía la obtención del
permiso de residencia temporal y un trabajo
por cuenta ajena. Los responsables del grupo
aseguraban disponer de contactos sólidos
con diversas empresas (que en realidad figuraban
inscritas a nombre del letrado), así
como con los encargados de las propias oficinas
de extranjeros donde debían presentar
las solicitudes.
Una
vez realizados los pagos, en el 95 % de los
casos no se obtenían ni los trabajos
prometidos ni las autorizaciones de residencia
al ser rechazadas (denegadas, inadmitidas
o archivadas) en la Subdelegación de
Gobierno al no cumplir los requisitos legalmente
establecidos, circunstancia que era conocida
de antemano por los presuntos autores de la
defraudación. En algún caso,
y una vez que el permiso de residencia del
trabajador era denegado, y acudía a
informarse al despacho del abogado, le ofrecían
la posibilidad de presentar de nuevo su solicitud,
en base a una oferta de empleo de otra de
las empresas del entramado creado. Si aceptaba
la propuesta, debía de abonar nuevamente
una cantidad similar.
A
medida que las empresas levantaban las sospechas
de los funcionarios encargados de cumplimentar
los trámites, debido a las continuas
irregularidades detectadas en las ofertas
presentadas, F.P.M.B. constituía otras
nuevas, solo o en connivencia con otras personas,
a fin de que no pudieran relacionarle con
estas actividades.
Los
detenidos son F.P.M.B., de 55 años,
nacido en Madrid y su mujer, la ciudadana
bielorrusa I.Y., administradora única
de la última sociedad constituida por
el grupo, y J.C.P.C., de 43 años, natural
de Quito (Ecuador). El domicilio social de
la compañía era utilizado de
manera simultánea como oficina de una
empresa dedicada a la construcción,
y como lugar de captación de ciudadanos
extranjeros para la regularización
de su situación mediante la venta de
ofertas de empleo y la solicitud en base a
las mismas de permisos de trabajo y residencia.